Ángela Figuera Aymerich en el 118 aniversario de su nacimiento.

 Ayer, día 30 de octubre de 2020, Idoia Carramiñana y María Maizkurrena rindieron un homenaje a Ángela Figuera Aymerich en la Biblioteca de Bidebarrieta de Bilbao, con una lectura comentada de sus poemas. Después intervinieron los músicos Inun y Sergio Mayoral.

Cada año, Bidebarrieta Kulturgunea (es decir, el Ayuntamiento de Bilbao), rinde homenaje a los principales escritores de la villa en el aniversario de sus nacimientos, contribuyendo decisivamente a mantener vivo su recuerdo y su obra. 

Una breve biografía

Ángela Figuera nació tal día como ayer (muy cerca de la Noche de los Muertos y del Día de Todos los Santos) hace 118 años.

Su padre (de origen valenciano, como la madre, y nacido en Cuba) fue catedrático en el colegio de Ingenieros de Bilbao. La madre, mujer enfermiza, descargó el cuidado de sus hijos menores en Ángela, por lo que ésta se convirtió de hecho en madre de sus ocho hermanos.

Eran una familia de clase media. Ángela fue al colegio del Sacre Coeur, tenía en casa un buena biblioteca, que devoró durante la adolescencia, y fue una de las primeras mujeres que terminaron el Bachillerato en Bizkaia. Precisamente como era tan raro que las chicas fueran al Instituto, sus padres decidieron que debía esperar hasta que su hermano tuviera edad para matricularse en el mismo centro de enseñanza. Así pudieron ir juntos. Con eso esperó dos años.

En el Instituto, el Instituto Central de Bilbao, coincidió con su primo Julio Figuera, a quien trató mucho.

Luego comenzó la carrera de Filosofía y Letras. Su padre quería que hiciera algo más práctico, como ortodoncia, pero ella estaba segura de su decisión. Este pequeño desacuerdo supuso otros dos años de espera. Finalmente, empezó a estudiar Filosofía y Letras por libre. Los exámenes los hacía en Valladolid. 

Pero en 1927 murió el padre y la familia dejó de ser una familia acomodada. No les quedó ni una pensión. Fueron Ángela y su abuela las que tomaron las riendas.

Ángela Figuera terminó Filosofía y Letras en Madrid gracias a la ayuda de sus tíos, los padres de su primo Julio, con quien intimó más aún en ese periodo.

En 1928 volvió a Bilbao y se puso a trabajar en la empresa Aceros Poldi. Pero en 1930 muere la abuela y la situación se complica.

Entonces todos se trasladaron a Madrid en busca de oportunidades. No olvidemos que allí estaba la familia del primo Julio. El único que se quedó en Bilbao fue Rafael, el pintor, que hizo de la afición del padre una profesión para sí mismo.

En Madrid, Ángela encuentra trabajo en los colegios Decroly y Montessori.

En 1932, se casa con su primo Julio Figuera y se mudan a Huelva. Allí consigue su cátedra de profesora de enseñanza secundaria. En 1935 su primer hijo muere en el parto y ella sabe expresar la dolorosa experiencia en un poema hondo y cierto, "Muerto al nacer".

En Julio del 36,  sin embargo, Ángela no estaba en Huelva; estaba en Madrid, haciendo un cursillo relacionado con su cátedra. Y allí se quedó, esperando a ver cómo se desarrollaba la sublevación militar. De manera que su hijo Juan Ramón nació en diciembre en Madrid (para ser más exactos, el día 30). Es famosa la frase de la propia poeta, quien decía que su hijo había nacido "con salvas, como los reyes". Madrid y su población civil fueron bombardeados durante meses.

El marido de Ángela, Julio, era socialista, y se alistó en el Ejército de la República. 

En febrero, Ángela y su hijo fueron evacuados a Valencia. Se la destinó al instituto de Alcoy. Cuando Julio fue destinado a Molina de Segura ella pidió el traslado al Instituto de Murcia. De este modo, la familia se reunió en 1938. Estuvieron juntos  hasta que Julio fue encarcelado en la prisión militar de Monteolivete (Valencia), acusado de ser comunista.

Cuando terminó la guerra, el matrimonio se encontró sin trabajo, sin bienes (se los habían arrebatado) y Ángela se enfrentaba a un futuro en el que ya nunca más le dejarían ejercer la enseñanza. Ya no era catedrática de Instituto.

Así que empezó a escribir. O, mejor dicho, volvió a escribir.

Pero no inmediatamente. Su situación económica era grave. Julio ya no estaba en la cárcel, pero padecía paludismo. Ella se trasladó a Soria a trabajar. Y así, poco a poco, tras muchos esfuerzos y padecimientos, consiguieron salir adelante.

Empezó una etapa de más seguridad, de mayor estabilidad. Ella escribía, cuidaba de su hijo y de su casa. Era madre y esposa y poeta.

¡Qué poquita labor, qué poquita labor!...
Unos versos, un hijo, un hogar, un amor...
Pero tú, que me miras con desdén al pasar,
tú, que vas tan orondo... ¿Has hecho mucho más?

A partir de 1948 empieza a publicar libros de poesía. Esta es la lista de sus libros publicados tal como aparece en la Wikipedia:

  • Mujer de barro (1948).
  • Soria pura (1949). Premio Verbo. Poemario ilustrado con dibujos de su hermano el pintor Rafael Figuera.
  • Vencida por el ángel (1951).
  • Poema "Destino". Premio de la revista Ïndice de las artes y las letras
  • El grito inútil (1952). Premio Ifach
  • Los días duros (1953).
  • Víspera de la vida (1953).
  • Belleza cruel (1958). Premio de poesía Nueva España con prólogo de León Felipe.
  • Primera Antología, Caracas (1961)
  • Toco la tierra. Letanías (1962).
  • Cuentos tontos para niños listos. Libro dirigido al público infantil (1979).
  • Otoño (1983).
  • Canciones para todo el año. Poesía infantil (1984). Póstumo.
  • Obras completas (1986).

En 1952 comenzó a trabajar en la Biblioteca Nacional de Madrid. Formó parte del personal que atendía el servicio de Bibliobuses, que llevaba los libros por los barrios. También hizo traducciones.

En 1957 viajó a París con una beca de estudios bibliotecarios.

La publicación en México de Belleza Cruel le dio un notable impulso a su carrera literaria. Buena parte de este impulso se lo proporcionó el prólogo de León Felipe, en el que se descedía de las palabras que había pronunciado anteriormente sobre los poetas españoles que no habían salido al exilio:

Yo fui el que dijo:
"Hermano--- tuya es la hacienda...
la casa, el caballo y la pistola...
Mía es la voz antigua de la tierra.
Tú te quedas con todo
y me dejas desnudo y errante por el mundo...
más yo te dejo mudo... ¡mudo!...
Y ¿cómo vas a recoger el trigo
y alimentar el fuego
si yo me llevo la canción?"

Fue este un triste reparto caprichoso que o hice, entonces, dolorido,para consolarme. Ahora estoy avergonzado. Yo no me llevé la canción. Nosotros no nos llevamos la canción. Tal vez era lo único que no nos podíamos llevar: la canción, la canción de la tierra, la canción que nace de la tierra, la canción inalienable de la tierra. Y nosotros, los españoles del éxodo y del viento... ¡ya no teníamos tierra.
 Vosotros os quedasteis con todo; con la tierra y la canción.

León Felipe reconocía el valor de "la canción" de Ángela Figuera, el valor de su poesía. El Premio de Poesía Nueva España fue otro reconocimiento.

Nuestra autora siguió publicando algunos títulos en España y en América, pero en 1959 su marido tuvo que instalarse en Avilés por cuestiones de trabajo, y ella le siguió poco después. Esto supuso el comienzo de una nueva etapa en su vida, en la que se fue alejando progresivamente de los círculos literarios y también de la propia escritura. A finales de la década viajó a la URSS primero y luego a México.

En 1971 su marido se jubiló y entonces regresaron a Madrid. Pero ella no retomó su carrera literaria. Publicó su Antología Total, en edición de Julián Marcos, en el año 1973.  El último libro que público Ángela Figuera fueron los Cuentos tontos para niños listos (1979)

Murió en Madrid el 2 de abril de 1984.

Dos años después, Hiperión publicó sus Obras Completas, con nota preliminar de Julio Figuera e Introducción de Roberta Quance.

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