Ramón Eder: Algunos aforismos, una muestra (sobre la literatura y la vida) Del libro La vida ondulante, Renacimiento, Sevilla 2012 Para ser un gran artista hace falta tener talento, oficio y mucha suerte. Buena o mala, eso da igual. Los que pasan la vida intentando ser normales no lo consiguen nunca. Si nos alejamos mucho de una tentación caemos en la siguiente La buena suerte, si dura, acaba embruteciendo. Aquellas personas que cuando ven una tragedia en el telediario pierden el apetito después cenan el doble. Hay que tener una sólida reputación, aunque sea en el bar de la esquina. Las amistades nocturnas parecen sólidas, pero suelen ser líquidas. Se puede hacer con la propia vida lo que a uno le de la gana, pero nada más. Se murió y, con gran entereza, siguió viviendo como si no pasara nada. Se es igual de inteligente a los veinte años que a los cuarenta, pero con un poco de suerte no se es igual de tonto. Lo contrario de suicidarse es llevar una doble vida....